Contraria a la creencia popular, los productos cultivados orgánicamente no son más nutritivos que los productos cultivados convencionalmente. Pero hay otras razones por las que los productos orgánicos pueden ser una mejor opción.

"Nueve de 10 compradores que comen productos orgánicos los clasifican como excelentes o buenos en términos de...valor nutricional," según una encuesta patrocinada con la ayuda del Food Marketing Institute. Pero ¿las frutas y verduras cultivadas orgánicamente en realidad tienen niveles más altos de vitaminas y minerales que los productos cultivados convencionalmente?

Mientras la lógica intuitiva sugeriría que sí, "es una pregunta muy, muy difícil de responder," dice William Lockeretz, PhD, un profesor en la Tufts University's School of Nutrition Science and Policy que se especializa en los métodos agrícolas alternativos. "Ha habido una buena cantidad (de investigación) más o menos dispersa aquí y allí," observa, "pero no hay un panorama que emerja. La única tendencia que parece estar emergiendo... es que la comida cultivada orgánicamente a menudo muestra un contenido más alto de vitamina C. Pero incluso con eso, no siempre se obtiene el mismo resultado. La idea predominante," resume Lockeretz, "es que no hay diferencia clara mostrada" en el contenido de nutrientes entre las comidas cultivadas con diferentes métodos.

Carencia de Datos Buenos

Uno de los problemas al mirar la cuestión ha sido que muchos de los estudios que han intentado contestar la pregunta han sido "muy elementales", según Joan Dye Gussow, EdD, un profesor emérito en Columbia University Teachers College que ha estado estudiando las comidas orgánicas por más de 30 años.

Pero no es necesariamente culpa de los investigadores descuidados. Es difícil dirigir un estudio ejecutado con precisión, dice, porque hay tantas variables difíciles de controlar que influyen en el contenido de nutrientes de las comidas. Entre ellas, la composición mineral del suelo, el grado de exposición a la luz solar, las substancias utilizadas como fertilizantes y la variedad particular de frutas o verduras que son examinadas.

Lockeretz está de acuerdo, agregando que incluso la manera en cómo una comida es manejada y almacenada después de cosecharla podría afectar su contenido de nutrientes.

La Nutrición No es el Principal Problema

Pero, Gussow y otros creen que no tener una respuesta firme sobre si las comidas cultivadas orgánicamente tienen niveles más altos de nutrientes que otras no es lo importante. "Los Estados Unidos ya están bien alimentados," señala Lockeretz, "como son otras naciones occidentales donde la gente compra comidas orgánicas. Los consumidores de comidas orgánicas (en particular) no se están hiriendo por esta o aquella vitamina" debido a que en primer lugar tienden a comer bastante bien.

Agrega Kate Clancy, PhD, directora administrativa en Winrock International, una organización sin fines de lucro que se centra en problemas agrícolas y ambientales, "Aunque soy nutrióloga, siempre he dicho que no creí que ahí es donde debe ir el interés de la gente. No hay 'implicación alguna de salud pública' para las diferencias de nutrientes entre las comidas cultivadas orgánicamente y las cultivadas convencionalmente."

Quizás Gussow lo pone más sucintamente. "Contar minerales y vitaminas y cosas es tonto. Pueden pegar cualquier cosa en algo ahora. Pueden producir una zanahoria alta en caroteno y cultivarla de cualquier manera que quieran," orgánicamente o de otro modo dice Gussow. "Contar miligramos de vitamina C; no es de lo que se trata."

Agricultura Orgánica y el Ambiente

Entonces, ¿de qué se trata? Los expertos dicen que se trata del ambiente.

"Los beneficios ambientales de la agricultura orgánica superan con creces cualquier beneficio nutricional," observa Molly Anderson, PhD, ex directora del Tufts Institute for the Environment. "Probablemente el beneficio ambiental más fuerte (de los orgánicos) es al construir el suelo y mejorar su calidad. Los Estados Unidos y el resto del mundo, está perdiendo la superficie del suelo," señala, "y la superficie del suelo es irreemplazable."

"Si la superficie del suelo se pierde y el subsuelo es expuesto," explica Anderson, "no es permeable para regar. La lluvia, en lugar de filtrarse al suelo (y regar las cosechas), se escapará." La superficie del suelo también está más oxigenada que el subsuelo, dice, lo cual es mejor para las raíces de las plantas. "Las raíces tienen mayor dificultad para bajarse al subsuelo," haciendo más difícil que las plantas crezcan.

Además, la superficie del suelo es "la parte más fértil del suelo," remarca Anderson, lo que significa que provee la mejor alimentación para las plantas (un problema diferente del cual las plantas proveen la mejor alimentación para los humanos). Dice que dejar erosionar la superficie del suelo (sin comprometerse demasiado con la rotación de las cosechas y otras prácticas útiles) es semejante a "sacar billetes de $100 de una cuenta bancaria, parados en un edificio alto y dejándolos que el viento se los lleve."

Más allá de la salud del suelo, los partidarios de la agricultura orgánica apuntan hacia una mayor biodiversidad. En la agricultura convencional, los agricultores dependen principalmente de las semillas que producen las cosechas que maduran simultáneamente y por consiguiente pueden ser cultivadas más eficientemente. Pero eso reduce dramáticamente la variedad de frutas y verduras disponibles. Considere que solían ser más de 400 tipos de jitomates. Ahora hay varias docenas. Si una enfermedad vegetal la afecta, hay menos oportunidad de que una variedad resistente exista para combatirla.

Otro beneficio de la agricultura orgánica es la protección del suministro de agua. Sin residuos líquidos de químicos tóxicos en pesticidas, el agua permanece más limpia. Y encontrar alternativas orgánicas para los pesticidas sintéticos significa también más protección para los trabajadores agrícolas y especies de animales en peligro.

Sorprendentemente, lo que parece disminuir en la lista de preocupaciones de los expertos es el envenenamiento de pesticida de individuo a individuo. "El envenenamiento por pesticida no es gran cosa en los Estados Unidos," dice Lockeretz. "Los estándares en los residuos de pesticidas son más estrictos que en muchos otros países."

Las importaciones de otros países podrían no tener los mismos estándares estrictos," reconoce, pero incluso así, no cree que haya mucho que temer en términos de que los pesticidas enfermen a la gente; a menos que sean trabajadores agrícolas, particularmente en otros países.

Anderson comparte su punto de vista. "La contaminación de pesticidas es realmente un problema serio para muchos ecosistemas," dice, pero "los peligros de los residuos de pesticidas son muy pequeños para el consumidor promedio." Es decir, el problema del pesticida es mucho más crítico en términos de la contaminación ambiental que en términos de "que manzana se come", como lo indica.

De una manera, que todo esto haga que considere si compra orgánicos parece menos importante ; o al menos, menos urgente. Después de todo, muchas razones por las que la gente está dispuesta a gastar dinero extra en productos cultivados orgánicamente es que creen que son más nutritivos, así como más seguros. Sí, están felices de proteger el ambiente, pero lo que pasa en las cajas de frutas y verduras de las personas, en lugar de lo que pasa allá afuera, es lo que las lleva a tomar decisiones de compra.

Esto no quiere decir que reducir los pesticidas en la dieta es una mala idea. Los estudios recientes muestran que los pesticidas comúnmente usados son casi universalmente encontrados en la sangre de los niños, mientras ingieren comidas convencionales. Unas cuantas semanas en una dieta orgánica eliminará la mayoría de estas substancias de la corriente sanguínea.

Mientras nadie ha mostrado todavía niveles bajos de pesticidas para ser dañado, muchos creen que el "principio preventivo" sugeriría que ni los niños más pequeños ni las mujeres embarazadas deben consumir comidas que contengan residuos de pesticidas importantes. Los estudios relacionan la exposición de pesticidas a trastornos de envejecimiento tales como la enfermedad de Parkinson que permanece polémica, pero nos recuerda que los riesgos de estas substancias (si hay algún riesgo importante) pueden aún estar investigados de modo incompleto.

Evitando estas incertidumbres relacionadas con la salud, Lockeretz compara la decisión de comprar productos orgánicos al escoger entre una ropa hecha en una fábrica y una ropa hecha bajo las mejores condiciones. "La ropa de fábrica podría ser tan buena," dice, "pero no la quiere" por la manera en que fue hecha, por la exploración involucrada. Es lo mismo con los productos orgánicos. No estás consiguiendo "un mejor producto", dice. "Pero el producto fue hecho mejor," sin explotación de la tierra, de los trabajadores agrícolas o de la flora y fauna.

Claro, aunque no lo ponga delante de su propia cocina, sí tiene implicaciones para la salud de las generaciones futuras. Cuando la gente piensa cosas como la sustentabilidad del suelo, dice Clancy, están "mirando hacia el futuro de la salud de sus nietos." Sin la salud del suelo, dice, "no puede cultivar cosas."